Discutíamos siempre con mi papá sobre quién era el mejor baterista de la historia. El viejo, que había sido baterista de jazz en su juventud, insistía con que su ídolo e inspiración de toda la vida fue Gene Krupa. Y que jamás había conocido a nadie que pudiera, siquiera, afinarle los parches al buen Gene. No había discos tan viejos en aquellos años de mi adolescencia ni existía YouTube como para que mi jefe pudiera documentarme los motivos de su voto decisivo e incondicional hacia Krupa. Yo, por mi parte, defendía la postulación de John Bonham (baterista de Led Zeppelin). Hoy y ahora, que busco algo con rendirlme memoria a la vida y recuerdos de mi papá, a hora de cumplirse el 14 aniversario de su partida, me di de narices con los videos de Krupa. Y no me quedó más que reconocer que mi papá tenía razón.
Y por una vez, no me dolió perder.
Te quiero papá.
Te extraño...
Y por una vez, no me dolió perder.
Te quiero papá.
Te extraño...
No hay comentarios:
Publicar un comentario