martes, 25 de septiembre de 2012

Can - Mother Sky

El término "banda de culto" se inventó cuando surgieron los alemanes de Can con su no-rock psicodélico-minimalista, a prueba de clasificaciones y etiquetas. Alguien lo bautizó como "kraustrock" y a partir de ahí empezaron a salir imitadores hasta de debajo de las piedras. Canciones sin forma aparente pero hipnóticas que podían durar tres minutos... o cuarenta. Discos que son verdaderas obras de arte, como "Soundtracks" o "Tago-Mago", influencias que van desde la vanguardia experimental de un genio loco como Stockhausen, hasta el Pink Floyd germinal, pasando por la Velvet Underground y -cuando no- por los mismísimos Beatles. Diez años después, Joy Division se apropiaría alevosamente de la línea de bajo -entre otras cosas- y muchos darían por supuesto que los Joy habían inventado un sonido. Nada más lejos de la verdad. Si Warren Zevon fue el solista más injustamente subestimado del rock, a Can le cabe la misma condena pero como banda. "Mother Sky" puede parecer interminable con sus catorce minutos, pero cuando uno entra en el crescendo hipnótico de ese groove interminable siente que podría quedarse a vivir en ese trance. Unos verdaderos genios...



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