La mejor canción de las que John Lennon no llegó a componer. Difícil imaginar una banda tributo tan cara, tan perfecta y tan hábil para desmarcarse del plagio -al menos legalmente- como Oasis. Esta es una canción totalmente beatle, tanto que hasta se la puede imaginar en la azotea de Apple, quizás entre "I've Got A Feeling" y "Dig A Pony" y calentando el ambiente para el broche de oro con "Get Back" con el que los Fab Four clausuraron el ciclo más exitoso de la historia de la música, el que abrieron Bach, Beethoven y Mozart dos siglos y medio antes (*). Los hermanos Gallaher son tan pero tan fanáticos de Los Beatles que no se conformaron con imitar (¿robar?) las secuencias de acordes y armonías, imitar la voz nasal de Lennon, cortarse el pelo igual y usar los mismos lentes modelo '66, sino que incluso se casaron con sus respectivas Linda y Yoko en los mismos registros civiles en que se casaron John y Paul y ficharon al hijo de Ringo como baterista de Oasis. Y como no podía ser de otra manera, en su afán por clonar a la dupla más gloriosa de compositores en la historia del rock, acabaron peleados entre ellos y llevan un par de años sin hablarse. Difícil imaginar cómo sonarían en vivo hoy Los Beatles, pero esta versión de "Don't look back in anger" creo -creo- se aproxima muchísimo. Pero hipótesis, chismes y plagios al margen, esta canción es absolutamente gloriosa.
(*) la exageración es cien por ciento mía y algún día escribiré un libro para justificarla. Y entonces dejará de ser -y parecer- una exageración.
(*) la exageración es cien por ciento mía y algún día escribiré un libro para justificarla. Y entonces dejará de ser -y parecer- una exageración.
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